(Dale al play)
Es domingo, y mi cuerpo tiembla. El lunes seguramente pasará sin pena ni gloria entre mis pacientes y mis recorridos imposibles. El martes tendrá un velo negro. Un velo que irremediablemente se posará en mi cara. Y lo que siempre aparece ante mis ojos como colores primaverales, se tornará gris. Un gris perla, bello, pero triste. Lo único que me animará es que por algún lado habrá purpurina. Roja, plata y azul. Será entonces cuando sonría al mundo gris que apareció cada quince de mayo desde hace trece años. Tu purpurina, Nacho, que aún aparece en los ángulos muertos de mis recuerdos.
La foto es vieja, muy vieja.. retocada hace tiempo por Litos

