miércoles 10 de marzo de 2010

Alcide



(Pulsa, pulsa... Dale al play)




Alcide se ducha todos los lunes antes de ir a trabajar. Dice que así se despierta. Ese día, mientras se enjabona, decide que va a cambiar de escenario. Se va de Portugal. Está cansada de levantarse a las cinco de la mañana para poder coger el autobús de las seis y trabajar en la fábrica. Quiere sol, quiere dormir, quiere sentir que puede probarlo todo y tiene ganas de eso y más. Curiosamente, cuando sale de trabajar, el sol ha aparecido. Será que llega la primavera, porque siente que renace la vida fuera y dentro de ella.

La Foto es de Sarah Hermans

domingo 7 de marzo de 2010

Mil Soles Espléndidos




S
oy mujer, aunque eso es algo que salta a la vista. Que puedo hacer lo mismo que un hombre, eso también salta. Puedo estudiar, trabajar y tener (o no) hijos. Puedo tener una pareja en mi vida o varias, incluso puedo decidir tenerla de mi propio sexo. Elijo con quién, dónde y cuando. Y si no me cuadra, pues lo dejo pasar. Y lo vemos tan normal. Pero asombra saber que hay sitios en los que elegir está vetado por una cuestión de género. Y si encima le sumas una guerra religiosa y unas guerrillas que aún siguen por las montañas de Afganistán, pues ya tienes el best seller.



Mil soles espléndidos es eso, un best seller. Cuenta la historia de dos mujeres que, por causas del azar y de la Historia, se acaban aliando para afrontar una vida dura por definición. En un ambiente donde ser mujer es una desgracia, y no puedes ni mirar la realidad si no es codificada por un burka, Laila y Mariam se conocen, se respetan y se ayudan en 20 años de acción, contándonos la historia de Afganistán entre las líneas de estas dos mujeres.

La foto es de Google, si es tuya y no quieres que aparezca, dímelo y la retiraré inmediatamente

miércoles 3 de marzo de 2010

El velo



(Qué bien sienta... Dale Al Play)




Hay días en los que me gustaría estar siempre con un velo en los ojos. Un velo que me permita mirarlo todo difuminado, como irreal. Un velo que se pegue en mi piel y sea todo uno. Un suave conglomerado que me ayude a retener todo lo que me gusta y pegarlo a mí. Para que se quede conmigo. Una memoria de seda. Una rejilla mental. Para respirarte. Para retenerte.

Para que te quedes conmigo.

La Foto es de Edward Steichen

domingo 28 de febrero de 2010

Tarde Estival



(Aunque ahora cansen... me encantaron en su día, Dale al play)





Hacía mucho calor, tanto que las camisetas se pegan en la espalda. Uno de esos calores con los que no te puedes ni quitar la ropa, de esos que suenan a grillos secos en la calle. Que sales y está todo desierto. Esos días que si miras al infinito, este se borra en ondas en el aire. Tanya salió al porche y se apoyó a la pared blanca descorchada. Una lagartija subía sin problemas por el pobre estucado, y un grupo de moscas molestaban su cara redonda y morena. Cerró los ojos para descansar de la luz que se reflejaba en las paredes. Frunció el ceño y se masajeó las cejas. De repente se sintió muy cansada, tanto que se sentó en el suelo, deslizándose por la pared en su espalda. Tanya se hubiera quedado ahí, sentada, con los ojos cerrados, por el resto de su vida.

La Foto es de S. Parkey