domingo 14 de marzo de 2010

Resaca



(Qué grande es Quentin... al menos por esas BSO... dale al play)





C
laro que si, si lo sé, si lo sabemos todos. Ir siempre a los mismos pubs de las mismas calles es muy aburrido. Por eso tú y tus amigos os fuisteis a Tudela con la furgoneta de tu padre. Os lo pasasteis de puta madre. Primero en los botellones del parque y luego en la discoteca. Hubo hasta algún tiro en los baños. Buena música y mejor compañía, la de las tres chicas a las que os arrimasteis, no sin antes comprobar el resto del ganado. La mala suerte se cebó contigo, tus amigos pillaron y tú te quedaste solo. Menos mal que tuviste reflejos y te dio tiempo de coger el autobús de las siete. Compraste churros para tu madre y a dormir como un rey. Te despertó tu padre pidiéndote las llaves de la furgo, no entendías nada, ni tan siquiera el porqué estaban en el bolsillo de la chaqueta vaquera. Esta vez los reflejos los tuvo él, empujándote para que cogieras el bus de las cinco, para recuperar la furgoneta que estaba aparcada cerca del parque dónde habías empezado la noche. Ese parque que aún conservaba los restos del naufragio alcohólico de apenas 24 horas antes.

La Foto Es De Laffaff

miércoles 10 de marzo de 2010

Alcide



(Pulsa, pulsa... Dale al play)




Alcide se ducha todos los lunes antes de ir a trabajar. Dice que así se despierta. Ese día, mientras se enjabona, decide que va a cambiar de escenario. Se va de Portugal. Está cansada de levantarse a las cinco de la mañana para poder coger el autobús de las seis y trabajar en la fábrica. Quiere sol, quiere dormir, quiere sentir que puede probarlo todo y tiene ganas de eso y más. Curiosamente, cuando sale de trabajar, el sol ha aparecido. Será que llega la primavera, porque siente que renace la vida fuera y dentro de ella.

La Foto es de Sarah Hermans

domingo 7 de marzo de 2010

Mil Soles Espléndidos




S
oy mujer, aunque eso es algo que salta a la vista. Que puedo hacer lo mismo que un hombre, eso también salta. Puedo estudiar, trabajar y tener (o no) hijos. Puedo tener una pareja en mi vida o varias, incluso puedo decidir tenerla de mi propio sexo. Elijo con quién, dónde y cuando. Y si no me cuadra, pues lo dejo pasar. Y lo vemos tan normal. Pero asombra saber que hay sitios en los que elegir está vetado por una cuestión de género. Y si encima le sumas una guerra religiosa y unas guerrillas que aún siguen por las montañas de Afganistán, pues ya tienes el best seller.



Mil soles espléndidos es eso, un best seller. Cuenta la historia de dos mujeres que, por causas del azar y de la Historia, se acaban aliando para afrontar una vida dura por definición. En un ambiente donde ser mujer es una desgracia, y no puedes ni mirar la realidad si no es codificada por un burka, Laila y Mariam se conocen, se respetan y se ayudan en 20 años de acción, contándonos la historia de Afganistán entre las líneas de estas dos mujeres.

La foto es de Google, si es tuya y no quieres que aparezca, dímelo y la retiraré inmediatamente

miércoles 3 de marzo de 2010

El velo



(Qué bien sienta... Dale Al Play)




Hay días en los que me gustaría estar siempre con un velo en los ojos. Un velo que me permita mirarlo todo difuminado, como irreal. Un velo que se pegue en mi piel y sea todo uno. Un suave conglomerado que me ayude a retener todo lo que me gusta y pegarlo a mí. Para que se quede conmigo. Una memoria de seda. Una rejilla mental. Para respirarte. Para retenerte.

Para que te quedes conmigo.

La Foto es de Edward Steichen